Así vivimos desde dentro el Acto de Graduación de Instituto Forma-t 2025-2026

El pasado 29 de junio, Instituto Forma-t de Barcelona vivió una de las citas más especiales del curso: la Graduación de la promoción 2025-2026. 

Dos turnos, un mismo auditorio y una misma emoción compartida por familias, docentes y protagonistas absolutos de la jornada: los 156 alumnos y alumnas que, tras meses de esfuerzo, recogieron el fruto de su formación sanitaria.

Un acto de graduación es esencialmente el punto de encuentro entre todo lo aprendido y todo lo que está por llegar. 

Es el instante en el que el esfuerzo diario, las prácticas, los exámenes y las horas de estudio se transforman en un diploma y, con él, en una nueva identidad profesional. Y también es, por qué no decirlo, una fiesta muy emotiva: la manera que tiene Forma-t de celebrar junto a cada promoción el camino recorrido.

Una cita a la altura del recorrido


La dimensión del evento habla por sí sola: más de 470 personas llenaron el auditorio a lo largo de la tarde: los 156 graduados y graduadas, las 291 familias y acompañantes que quisieron estar presentes, y más de 40 profesionales de la estructura del grupo, entre docentes, tutores y equipo de organización, que hicieron posible cada detalle.

Ante ese volumen de invitados, la celebración se dividió en dos turnos consecutivos. 

El primero reunió a los ciclos de Cuidados Auxiliares de Enfermería, Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear, e Higiene Bucodental

El segundo dio protagonismo a Anatomía Patológica y Citodiagnóstico, Laboratorio Clínico y Biomédico y Documentación y Administración Sanitarias. Dos desfiles, dos escenarios llenos de becas y togas, y una misma sensación: ¡la de ver crecer a una promoción entera!

Cada turno siguió una coreografía pensada al detalle, desde la música que acompañó la entrada de cada grado hasta la disposición de la mesa presidencial, con representantes del centro y su padrino/a de promoción. 

Ese cuidado para que cada minuto de la tarde saliera perfecto reflejó una realidad que en Forma-t se repite curso tras curso: los actos de graduación se preparan con el mismo rigor y la misma dedicación que cualquier otra fase de la formación.

Una promoción que refleja el mundo


Si algo caracterizó a este grupo de graduados y graduadas fue su diversidad. Entre ocho y diez nacionalidades distintas convivieron en las aulas de Forma-t a lo largo del curso. Esa mezcla de orígenes, acentos y trayectorias aportó una riqueza que va mucho más allá de lo académico. 

Compartir aula con compañeros y compañeras de realidades tan distintas prepara para un sector, el sanitario, donde la capacidad de conectar con personas diversas resulta tan valiosa como el propio conocimiento técnico. 

Un paciente, un compañero de equipo o un responsable de departamento pueden proceder de cualquier rincón del planeta, y saber relacionarse con esa pluralidad forma parte, también, del aprendizaje.

En este sentido, la graduación funcionó como un reflejo a escala reducida de lo que estos profesionales encontrarán en su día a día: equipos multiculturales, pacientes de perfiles muy variados y entornos donde la empatía y la adaptación resultan tan determinantes como la técnica.

El claustro, presente en cada paso


Detrás de cada diploma entregado hay un equipo que acompaña, corrige, anima y celebra. 

El claustro de Forma-t, formado actualmente por 24 profesores y profesoras, tuvo un papel protagonista en la ceremonia, desde el vídeo dedicado al profesorado hasta la presencia de tutores y tutoras que subieron al escenario junto a cada grado para entregar personalmente los títulos a sus alumnos.

Los/as delegados/as de curso también tomaron la palabra para compartir sus vivencias durante el año, dando voz a experiencias que solo quien ha recorrido el camino de cerca puede transmitir con tanta autenticidad. 

Sus intervenciones, cargadas de anécdotas y agradecimientos, pusieron en valor algo que las familias percibieron desde la butaca: el nivel de implicación de un equipo docente que acompaña más allá del aula, en los momentos de duda, en las prácticas y en cada logro cotidiano.

Ese vínculo entre docentes y estudiantes, construido clase a clase durante meses, se hizo tangible en cada abrazo y cada foto sobre el escenario. Y confirmó una idea que sostiene el proyecto educativo de Forma-t: la formación técnica avanza de la mano del acompañamiento humano, y ambos elementos resultan igual de necesarios para preparar a un buen profesional sanitario.

Columna Martí, Presidenta de la Fundació MS, hace entrega de la Beca al Mérito Académico a Alberto Rodríguez
Columna Martí (izq.), Presidenta de la Fundació MS, durante la entrega de la Beca al Mérito Académico a Alberto Rodríguez.
Carlos Crehuet, Columna Martí, Melanie Nykolle Medina y Raquel Gutiérrez (de izq. a der.), durante la entrega de la Beca al Mérito Académico del segundo turno.

Voces que inspiran


Cada turno contó con una figura de referencia del sector sanitario como madrina o padrino de la promoción. 

En el primer turno, Montserrat Conill, ex decana del Colegio de Higienistas Dentales de Cataluña, dirigió unas palabras cargadas de experiencia y cercanía a los nuevos graduados. 

En el segundo, David Baulenas, director corporativo de Asistencia, Calidad, Innovación y Docencia del Grupo Vithas, compartió su visión sobre los retos y las oportunidades que aguardan a quienes se incorporan al mundo sanitario.

Ambas intervenciones aportaron una perspectiva que solo puede ofrecer quien lleva años ejerciendo dentro del sector: la de mostrar, con ejemplos reales, hacia dónde puede llevar una carrera que empieza precisamente en aulas como las de Instituto Forma-t. 

Un mensaje que conecta con la propia esencia de la ceremonia, pensada para que cada graduado y graduada se marche con una imagen clara del camino profesional que tiene por delante.

La jornada también reservó un reconocimiento especial: la Beca Fundación MS al Mérito Académico, entregada por Columna Martí, presidenta de la Fundación MS, a Alberto Rodríguez en el primer turno y a Melanie Nykolle Medina en el segundo. 

Este premio es un homenaje a la constancia, la actitud y esa forma discreta de destacar que caracteriza a quienes se implican de verdad en su formación, y una manera de recordar que el esfuerzo sostenido siempre encuentra su reconocimiento.

El instante que corona el camino


Llegado el momento, cada grado subió al escenario por grupos para recibir su diploma entre aplausos, fotografías y las bandas que ya lucían orgullosos sobre los hombros. 

Uno a uno, los nombres resonaron en el auditorio hasta completar la lista de las 156 personas que, esa tarde, sellaron el final de su etapa formativa.

El cierre llegó con toda la promoción reunida de nuevo sobre el escenario, al ritmo de “Viva la vida” y con un gesto que ya forma parte de la tradición del centro: el lanzamiento conjunto de las bandas al aire, capturado en una fotografía que resume, mejor que cualquier discurso, el esfuerzo y la ilusión de todo un curso. 

Fue, con toda seguridad, el momento en el que la emoción contenida durante toda la tarde encontró su salida definitiva, entre risas, aplausos y algún que otro abrazo espontáneo entre compañeros.

El inicio de una nueva etapa profesional


Más allá del protocolo y la fiesta, una graduación marca sobre todo un punto de partida. 

Los 156 alumnos y alumnas que subieron al escenario el 29 de junio afrontan ahora el reto de dar el salto al mercado laboral, un paso que llega respaldado por meses de formación práctica y de contacto directo con el entorno real en el que ejercerán su profesión.

El sector sanitario continúa siendo uno de los ámbitos con mayor proyección profesional, y perfiles como los de Cuidados Auxiliares de Enfermería, Higiene Bucodental, Laboratorio Clínico, Imagen para el Diagnóstico, Anatomía Patológica o Documentación Sanitaria cuentan con una demanda sostenida en hospitales, clínicas, laboratorios y centros especializados. 

Ese contexto convierte el título que estos graduados y graduadas acaban de recoger en algo más que un papel: es la llave que les abre la puerta a un futuro prometedor, construido sobre una formación exigente y conectada con la realidad profesional.

El camino que arranca ahora estará lleno de nuevos aprendizajes, primeras experiencias laborales y decisiones que seguirán moldeando su perfil profesional. Gracias a nuestra institución, los estudiantes llegan a ese camino con una base sólida, con la confianza que da haber superado un proceso formativo completo y con el respaldo de un equipo docente y de una comunidad, la de Forma-t, que seguirá cerca de ellos incluso después de la graduación, a través de la bolsa de trabajo y del acompañamiento propio del centro.

Una etapa que termina y un futuro que empieza


Con el cóctel de clausura como broche final, el Acto de Graduación 2025-2026 dejó una certeza compartida por familias, docentes y graduados: el paso por Forma-t deja huella mucho más allá del título. 

Deja vocación, deja vínculos y deja a 156 nuevos profesionales listos para incorporarse al sector sanitario con la preparación y la ilusión que solo da haber recorrido el camino de principio a fin.

¡Enhorabuena a toda la promoción 2025-2026! El futuro de la sanidad ya cuenta con vosotros y vosotras.

Inscripciones abiertas

Solicita más información

Por favor, activa JavaScript en tu navegador para completar este formulario.
Scroll al inicio